
Ingresa tus datos de contacto para que uno de nuestros abogados te llame. Durante la llamada podrás contar tu caso en detalle y resolver tus primeras dudas.

El abogado revisará tu caso y te propondrá el camino más adecuado: mediación, acuerdo o juicio. Te acompañaremos en cada etapa, velando por tus derechos y los de tu familia.

Junto a ti, estableceremos un plan de acción con pasos y tiempos claros, para avanzar con una estrategia orientada a lograr el mejor resultado posible.

Si no hay acuerdo, presentaremos la demanda y seguiremos el proceso judicial, cuidando cada detalle legal para proteger tus intereses desde el inicio hasta la resolución final.
Sí. La ley establece que, en estos casos, primero es obligatorio acudir a una mediación familiar antes de presentar la demanda en el tribunal.
Este requisito aplica cuando se busca:
Reducir o poner fin a la pensión de alimentos.
Establecer un régimen de visitas o relación directa y regular.
Modificar acuerdos previos sobre pensión, visitas o cuidado personal.
El propósito de la mediación es dar un espacio para el diálogo y la posibilidad de alcanzar un acuerdo sin necesidad de juicio. Si no se logra acuerdo o alguna de las partes no asiste, se emite un certificado de mediación frustrada que habilita a continuar el proceso en el tribunal.
🔎 1. Investigación o denuncia
Todo comienza con una denuncia o una investigación del Ministerio Público. En esta etapa se recopilan pruebas, testimonios o antecedentes en tu contra. Aunque aún no estés formalizado, es fundamental actuar con rapidez: lo que hagas (o no hagas) aquí puede marcar tu futuro.
📄 2. Citación a declarar o control de detención
Puedes ser citado como imputado o incluso detenido. En ambos casos, tienes derecho a guardar silencio y a ser defendido. Acá es clave tener un abogado que proteja tus derechos y evite que cometas errores que te perjudiquen más adelante.
⚠️ 3. Formalización de la investigación
En esta audiencia el fiscal presenta públicamente los cargos en tu contra y puede solicitar medidas cautelares, como firma mensual, arraigo o prisión preventiva. Una defensa activa puede impedir que quedes preso o que se agrave tu situación.
🧠 4. Etapa de preparación del juicio
Tu abogado presenta pruebas, objeta las del fiscal y define la estrategia de defensa. En este punto se pueden negociar salidas alternativas, suspensiones condicionales o acuerdos favorables. No es solo defenderse, es negociar con inteligencia.
⚖️ 5. Juicio oral
Si no hay salida anticipada, se llega a juicio. Aquí el fiscal intentará probar tu culpabilidad y tu defensa deberá rebatir cada argumento. Todo depende de la preparación, la estrategia y la experiencia de quien te representa.
🛡️ Durante todo este proceso, contar con un abogado penalista experto puede hacer la diferencia entre ser condenado o salir en libertad.
Sí, pero únicamente si hay un acuerdo expreso con él o ella y el tribunal lo autoriza. Al cumplir la mayoría de edad (18 años), el derecho a pensión de alimentos no desaparece: puede extenderse hasta los 21 años y, en ciertos casos, hasta los 28 años si estudia y no puede mantenerse por sí mismo.
Es importante tener en cuenta que la obligación no se extingue de manera automática ni se puede cambiar unilateralmente la forma de pago. Si quieres comenzar a transferir directamente a la cuenta del hijo o hija en lugar de hacerlo al cuidador anterior, debes solicitarlo formalmente al tribunal para que quede registrado.
Si realizas el cambio por tu cuenta, incluso con el consentimiento del hijo o hija, corres el riesgo de que se considere deuda por incumplimiento del acuerdo vigente. Por eso, cualquier modificación debe estar respaldada judicialmente para evitar futuros problemas legales.
En cambio, al contratar un abogado penalista privado como Mario Schilling, recibes una defensa estratégica pensada exclusivamente para ti, con acompañamiento cercano, disponibilidad inmediata, y una visión táctica que considera todos los detalles de tu situación.
No eres un número más. Eres una persona que merece toda la atención posible para salir bien de este proceso.
La rebaja de una pensión de alimentos se puede pedir cuando han cambiado las circunstancias económicas de quien paga o cuando existen nuevas cargas familiares que hacen necesario ajustar el monto.
Algunas situaciones que justifican solicitar una rebaja son:
Disminución comprobable de ingresos (desempleo, baja de sueldo, enfermedad).
Aparición de nuevas responsabilidades económicas, como el nacimiento de otro hijo.
Cambios en las necesidades del hijo o hija que recibe la pensión.
Cualquier antecedente que demuestre que el monto fijado ya no es proporcional a la realidad actual.
Para solicitar la rebaja, es necesario presentar una demanda ante el tribunal con el patrocinio de un abogado y aportar pruebas que acrediten el cambio de circunstancias. Si el tribunal acoge la solicitud, dictará una resolución que ajusta el monto de la pensión a lo que corresponde según la nueva situación.
El término de una pensión de alimentos procede cuando el hijo o hija deja de cumplir con los requisitos legales para ser considerado alimentario.
Algunas situaciones que permiten solicitarlo son:
Haber cumplido 21 años sin encontrarse estudiando.
Finalizar los estudios y contar con ingresos propios.
Contraer matrimonio o formar una nueva familia, alcanzando independencia económica.
Existir antecedentes que demuestren que ya puede mantenerse por sí mismo.
Para obtener el cese es necesario interponer una demanda de cese de pensión ante el tribunal, con el apoyo de un abogado, y acompañar la documentación que pruebe el cambio de circunstancias. Si el tribunal acoge la solicitud, dictará una resolución que extingue la obligación alimentaria desde ese momento.
Lo primero es revisar con atención la notificación y fijarte en el plazo que el tribunal te da para contestar. Estos plazos suelen ser cortos, por lo que es clave actuar de inmediato.
Debes saber que no puedes defenderte solo en este tipo de procesos: la contestación debe ser redactada y presentada por un abogado. Si no respondes a tiempo, el juez podría resolver sin escuchar tu versión y fijar un monto de pensión que no se ajuste a tu realidad.
Para tu defensa, junta toda la información que muestre tu situación económica actual: comprobantes de ingresos, gastos básicos, cargas familiares y deudas. Estos documentos son fundamentales para que el tribunal entienda tu contexto y tome una decisión más justa.
Eso permite anticiparse, negociar con más inteligencia y defenderte con una estrategia realista y efectiva desde el primer momento. No es lo mismo responder a una acusación que saber cómo desarmarla desde adentro.

No actuar a tiempo puede costarte tu estabilidad económica, una pensión imposible de pagar o incluso limitar el contacto con tu hijo. Toma acción ahora, antes de que las consecuencias sean más difíciles de revertir.
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