Sabemos lo grave que es una acusación de este tipo. Trabajamos con absoluta reserva y rigor para desmontar pruebas débiles o mal interpretadas, defender tu versión y evitar una condena injusta.
Te ayudamos a enfrentar imputaciones por estafas, apropiaciones indebidas o fraudes tributarios, evaluando el contexto del caso y buscando soluciones penales y negociadas que minimicen el impacto económico y penal.
Diseñamos una defensa estratégica para reducir el impacto de las acusaciones, ya sea buscando rebajar la calificación del delito, probar legítima defensa o errores en la investigación.
Actuamos rápido para evitar la pena de cárcel o una condena que afecte tu trabajo. Buscamos salidas alternativas y defendemos tus derechos durante todo el proceso.
Si fuiste denunciado por violencia intrafamiliar, analizamos a fondo las pruebas, te orientamos sobre las medidas cautelares y defendemos tu derecho a mantener el contacto con tus hijos y a no ser condenado injustamente.
Te defendemos si fuiste detenido por porte, tráfico o microtráfico, analizando la legalidad del procedimiento y buscando errores en la detención, incautación o cadena de custodia. Nuestra meta es evitar la prisión y reducir las consecuencias lo máximo posible.
Todo comienza con una denuncia o una querella. En esta etapa se recopilan pruebas, testimonios o antecedentes en tu contra. Aunque aún no estés formalizado, es fundamental actuar con rapidez: lo que hagas (o no hagas) aquí puede marcar tu futuro.
Puedes ser citado como imputado o incluso detenido. En ambos casos, tienes derecho a guardar silencio y a ser defendido. Acá es clave tener un abogado que proteja tus derechos y evite que cometas errores que te perjudiquen más adelante.
En esta audiencia el fiscal presenta públicamente los cargos en tu contra y puede solicitar medidas cautelares, como firma mensual, arraigo o prisión preventiva. Una defensa activa puede impedir que quedes preso o que se agrave tu situación.
Tu abogado presenta pruebas, objeta las del fiscal y define la estrategia de defensa. En este punto se pueden negociar salidas alternativas, suspensiones condicionales o acuerdos favorables. No es solo defenderse, es negociar con inteligencia.
Si no hay salida anticipada, se llega a juicio. Aquí el fiscal intentará probar tu culpabilidad y tu defensa deberá rebatir cada argumento. Todo depende de la preparación, la estrategia y la experiencia de quien te representa.
Si estás enfrentando una investigación penal o ya fuiste formalizado, es normal sentir miedo, confusión y no saber qué viene. Por eso, aquí te explicamos de forma clara cómo funciona el proceso penal en Chile y en qué momento es clave contar con una defensa estratégica:
🔎 1. Investigación o denuncia
Todo comienza con una denuncia o una investigación del Ministerio Público. En esta etapa se recopilan pruebas, testimonios o antecedentes en tu contra. Aunque aún no estés formalizado, es fundamental actuar con rapidez: lo que hagas (o no hagas) aquí puede marcar tu futuro.
📄 2. Citación a declarar o control de detención
Puedes ser citado como imputado o incluso detenido. En ambos casos, tienes derecho a guardar silencio y a ser defendido. Acá es clave tener un abogado que proteja tus derechos y evite que cometas errores que te perjudiquen más adelante.
⚠️ 3. Formalización de la investigación
En esta audiencia el fiscal presenta públicamente los cargos en tu contra y puede solicitar medidas cautelares, como firma mensual, arraigo o prisión preventiva. Una defensa activa puede impedir que quedes preso o que se agrave tu situación.
🧠 4. Etapa de preparación del juicio
Tu abogado presenta pruebas, objeta las del fiscal y define la estrategia de defensa. En este punto se pueden negociar salidas alternativas, suspensiones condicionales o acuerdos favorables. No es solo defenderse, es negociar con inteligencia.
⚖️ 5. Juicio oral
Si no hay salida anticipada, se llega a juicio. Aquí el fiscal intentará probar tu culpabilidad y tu defensa deberá rebatir cada argumento. Todo depende de la preparación, la estrategia y la experiencia de quien te representa.
🛡️ Durante todo este proceso, contar con un abogado penalista experto puede hacer la diferencia entre ser condenado o salir en libertad.
La Defensoría Penal Pública es un servicio gratuito y obligatorio del Estado. Aunque hay defensores comprometidos, la realidad es que suelen tener una carga de trabajo muy alta y no siempre pueden dedicar el tiempo ni la estrategia personalizada que tu caso necesita.
En cambio, al contratar un abogado penalista privado como Mario Schilling, recibes una defensa estratégica pensada exclusivamente para ti, con acompañamiento cercano, disponibilidad inmediata, y una visión táctica que considera todos los detalles de tu situación.
No eres un número más. Eres una persona que merece toda la atención posible para salir bien de este proceso.
Porque no todos los abogados ofrecen lo mismo. Algunos cobran menos porque recién están empezando, trabajan solos o hacen defensas genéricas sin estrategia real. Otros ofrecen precios bajos, pero después cobran más durante el proceso o simplemente no se hacen cargo cuando las cosas se complican.
En cambio, abogados con experiencia comprobada —como Mario Schilling, con más de 18 años de trayectoria, paso por la Fiscalía y presencia nacional— cobran en función del valor real que entregan: una defensa sólida, rápida, personalizada y efectiva para proteger lo más importante que tienes: tu libertad y tu futuro.
Cuando se trata de una causa penal, pagar menos puede terminar costándote mucho más.
Sí. Entendemos que enfrentar un proceso penal no solo genera preocupación legal, sino también económica. Por eso, en Schilling Abogados ofrecemos opciones de pago flexibles, con facilidades y cuotas según el tipo de caso. Lo importante es que no te quedes sin defensa por miedo al costo. Lo urgente es proteger tu libertad y empezar cuanto antes.
Hace toda la diferencia. Un abogado que ha trabajado dentro de la Fiscalía —como Mario Schilling, quien fue vocero de la Fiscalía Oriente durante 9 años— conoce cómo piensan los fiscales, qué buscan, cómo arman sus casos y qué errores suelen cometer.
Eso permite anticiparse, negociar con más inteligencia y defenderte con una estrategia realista y efectiva desde el primer momento. No es lo mismo responder a una acusación que saber cómo desarmarla desde adentro.
No. Ese es uno de los errores más comunes… y más peligrosos. Pensar que “el que nada hace, nada teme” puede llevarte a confiarte, perder tiempo valioso y quedar en desventaja frente al fiscal.
En un proceso penal, no basta con ser inocente: necesitas demostrarlo con una estrategia clara y defensa activa. Muchas personas terminan con medidas cautelares o incluso condenadas por no actuar a tiempo. La justicia no siempre es automática. Protegerte es tu responsabilidad.
No. Esperar a que te llamen o notifiquen es uno de los errores más comunes… y más costosos. Si hay una investigación en tu contra, es probable que ya esté avanzando sin que lo sepas, y cuando te enteres, puede ser tarde para evitar una formalización o una medida cautelar.
Actuar antes de ser citado te da una ventaja: puedes anticiparte, preparar tu defensa y, en algunos casos, incluso evitar que el caso avance. No esperar es protegerte.

No actuar a tiempo puede costarte la libertad, tu trabajo o incluso el contacto con tu familia.Toma acción ahora, antes de que las consecuencias sean irreversibles.
Avenida Apoquindo 6410, piso 12, Las Condes